Revista Cosas de Chile

El título de "Pornodrama II - Un Esquimal" y los carteles en pleno Corrientes advirtiendo que la obra contiene escenas de sexo explícito, bastan para que se llene de curiosos. Es la segunda parte de una trilogía iniciada hace 5 años con el montaje de "Punto Genital", de un grupo que busca convertir la actividad solitaria y prohibida de ver pornografía, en un hecho colectivo, aceptado y hasta de interés cultural. Para ellos el porno es otro recurso escénico. De modo que esto es teatro, con una historia -Un matrimonio de swingers que invita a otra pareja a cenar a su casa- que da ocasión para desnudos y las más variadas prácticas sexuales por el cuarteto a escasos metros del público. Pero ojo, hay un invitado imprevisto: un camarógrafo, invisible para los personajes, que registra los detalles de la acción en imágenes que las amplifican en una gran pantalla al fondo. Eso nos recuerda todo el tiempo que estamos frente a una representación y que el espectador la presencia porque es un voyeur. Otra cosa es que el dueño de casa -quien como un esquimal ofrece a su huésped su propia esposa- pretende engatusar al otro como financista de un negocio que proyecta, cuestión es que a fin de cuentas más de alguien sale burlado. El relato nos habla así de que el acto sexual hoy se ha vuelto funcional, un instrumento utilitario y transable, una moneda de cambio. Para tranquilidad de las almas escandalizadas, debemos decir que oímos rumores de que mucho de lo que vemos está ingeniosamente trucado; aún así, hay cosas que no admiten trucaje y el resultado general es muy provocador.
Revitateína España - por Alejandra Garrido Buzeta
«El que tiene prejuicios en realidad es un morboso: mira lo que desea y no se atreve»
Pocas veces se ven en el teatro escenas de sexo sin censura. En las obras Pornodrama I y Pornodrama II, de Alejandro Casavalle, las hay; pero también hay una investigación sobre las relaciones de poder que se ejercen a través del sexo. Comenzó como un ejercicio de clase del grupo experimental 0que dirige, y terminó como un gran éxito de público en la cartelera under de Buenos Aires. Pionero en el tema, defiende que el pornodrama es ya un nuevo género.
Alejandro Casavalle nació en Buenos Aires, es actor, pedagogo, director y gestor cultural. Su trayectoria como profesor y director es larga, cuenta con numerosos estrenos,
ha impartido talleres en diferentes países y ha sido premiado en varias ocasiones. Confiesa mantenerse fiel a los circuitos alternativos, donde según él se puede investigar sin presiones. Su última incursión ha sido en lo que él mismo denomina como un nuevo género teatral: el pornodrama. En esta entrevista cuenta cómo se gestó el proyecto, cómo es el trabajo con los actores y las reacciones del público ante un espectáculo donde ocurren escenas de sexo explícito.
UNA HISTORIA QUE SE SUSTENTA EN EL SEXO
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RadioZ - por Conrado Beretta
“La exactitud del voyeurismo en escena”
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Pornodrama II : un esquimal , una significativa reflexión compleja acerca de la imagen pornográfica que habita nuestra cotidianeidad.
La discrepancia entre pornografía y erotismo aparece develada en la segunda entrega de la trilogía dispuesta por Alejandro Casavalle – reconocido gestor cultural y director teatral -, Pornodrama II - Un Esquimal.
Cuatro personajes desarrollan un complejo enredo en el que se hallan absorbidos por las particulares relaciones inter-personales que establecen a través del sexo como ligazón primordial. El pasado que los une determinará un desenlace esperado en el marco del progreso de las acciones, y el desarrollo que despliega el relato.
El espacio escénico donde la representación se lleva a cabo ha sido cabalmente dispuesto en función del dispositivo escópico que la obra propone: unos sillones blancos organizados en perspectiva demarcan la profundidad del espacio y actúan como marco del objeto exclusivo: la pantalla...
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