...El Pornodrama II

“Usar el cuerpo como herramienta de conquista; disponer del cuerpo del Otro como un campo de batalla donde se disputan la posesión o el abandono; elaborar sobre él estrategias para el cumplimiento del deseo; proyectar sobre esa pantalla improvisada las imágenes de lo prohibido; encender el fuego que consuma la voluntad hasta la entrega o el sometimiento; tatuar en cada centímetro de piel la alienación con las herramientas del placer; volver estériles al tacto los argumentos del sujeto y sus emociones: he ahí el dogma del Pornodrama.”

Sintesis argumental:

Dos hombres de 45 años unidos por algo más que sus negocios y el contexto swinger que los convoca. Una mujer que intenta conservar sus jóvenes años, cree tener un papel intrascendente en su vida. Otra mujer, morena y más joven aún, como objeto de deseo, salvación, poder, comunicación y/o moneda de intercambio.
La búsqueda de un bienestar a cualquier precio y el agobio de lo mecánico. Una intimidad erótica que no se podrá tener al estar inmerso en la mirada obscena. No son dos sino tres los que siempre se aman o se odian, dos con uno, uno con dos, pero siempre tres, la historia es triangular y eso hace al drama, donde el objeto de deseo no siempre está definido…
El advenimiento de un mundo sin polos fijos. El advenimiento de una sociedad travestida. O la venida de Eros que quiere ser cuerpo desnudo y se expone a la vida, abriéndose a lo inexplicable del ser, a lo inexorable de lo invisible o la manifestación amorosa de un cuerpo vital, propio y real. ¿Seremos monogámicos? ¿O será la monogamia una fachada que oculta, en la actualidad, la poligamia? El advenimiento de un mundo sin polos fijos es risa y tristeza, enoja o alegra de acuerdo al punto de vista personal en el que se encuentre cada espectador. El drama es comedia y también tragedia y lo Porno, porno es
En definitiva, Pornodrama II intenta preguntarse, a través de una pareja swinger, algunas cosas que están latentes en nuestra sociedad.

Manifiesto del Pornodrama II

El Pornodrama II es un Teatro que surge por la necesidad de nuestro grupo en reflexionar sobre lo Porno, impuesto como una materia obscura sobre el terreno de la vida Erótica. Pero también como materia discursiva, en tanto que lo Porno como discurso de nuestro tiempo, convoca a ser oído y a ser visto. Nos apoyamos en esta condición para desplegar los conflictos de nuestra generación en este contexto socio-histórico.

Entonces:
El PORNODRAMA deja de ser un espacio oculto como la pornografía, para convertirse en teatro y por virtud, algo comprometido con nuestra vida social y cultural.
Lo PORNO está inmerso en nuestra sociedad, ya que la intervención de la mirada ajena en el mundo íntimo o privado de las personas cada vez es mayor y sobre todo a partir de los nuevos soportes tecnológicos. Lo erótico al hacerse mirada del otro queda “fuera de escena” y se convierte en obsceno. Este tipo de mirada, se ha naturalizado desde los diversos registros mediáticos. “Somos por lo que nos alimentamos” dice uno de los personajes del Pornodrama II
PORNODRAMA II, UN ESQUIMAL, EL ADVENIMIENTO DE UN MUNDO SIN POLOS FIJOS. Tendrá varias capas de espectadores, como los velos que se tiene sobre el cuerpo y el alma. Los espectadores que tengan la valentía de experimentar públicamente este espectáculo, observarán y serán parte de un PORNODRAMA o Comedia Dramática (para tranquilizar almas) donde personajes atravesados y alimentados por lo porno sobrellevan su destino trágico.
El mayor consumo en Internet es de pornografía según diversas encuestas leídas en los diarios. Miles de notas en revistas y la TV global tratan el tema, como color o atravesamiento moral de la vida ciudadana.
El PORNODRAMA busca un espacio de vivencia y juega con lo porno, visto desde una estructura dramática, teatral y audiovisual.
PORNODRAMA II busca tensión, reflexión y entretenimiento sobre una búsqueda dramática y también estética.


La construcción escénica es tan efímera como las huellas que deja el hombre sobre la arena, sin embargo, es allí donde está el poema; el de esculpir en el tiempo.
Si algún rastro quedará de nuestros días, será por ceder nuestra escena al abismo de lo real y hacernos espacio en el infinito de la ficción.


Descongelandomentes - por Charly Borja

El pornodrama es una técnica teatral vanguardista, que intenta a través de los sentidos provocar una reacción no sólo del espectador sino también del mismo elenco protagónico de las obras quien carga sobre sus espaldas el mostrar su sexualidad a flor de piel como si estuvieran en sus propias casas en la más absoluta intimidad pero a sabiendas de que hay un público que se constituye en cómplice voyeur necesario en el desarrollo del drama.

“Una experiencia singular que todo espectador adulto debe experimentar” y sacar luego sus propias conclusiones sobre los vivido.

Hemos asistido al trabajo de cuatro actores muy comprometidos con su arte.
Pornodrama II no intenta que el espectador sea un simple voyeur de actos privados, sino que compromete de alguna forma subliminal quizás, la directa participación del espectador introduciéndolo al mundo más íntimo y por momentos animalesco de dos parejas que sienten en el sexo algo super natural desposeído totalmente de amor, sólo sexo del más primitivo y carnal que ser humano pueda crear.

Desde el punto de vista visual la puesta en escena de Alejandro Casavalle presenta dos aspectos totalmente diferentes entre sí, pero que sin embargo se complementan perfectamente con el crescendo dramático de la historia que el espectador también vive, se trata del aspecto puramente teatral y del aspecto cinematográfico que muestra un ángulo diferente de la acción con el agregado magistralmente pensado del congelamiento de la imagen en determinadas escenas como para que el espectador medite sobre ello, todo un hallazgo narrativo.

Quizás en la escena en donde “la dueña de casa” le cuenta a su invitada lo mucho que necesita tener un hijo o tomar a uno cualquiera de la calle, se vé intrínsecamente la verdadera esencia de este drama, la necesidad de afecto puro, de dar y recibir amor, de dar y recibir cariño.

Esperaremos con curiosidad intelectual qué nos propondrá el Pornodrama III, desde ya el Pornodrama II es excelente.

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Ritualarte - por Gabriela Hamuy

Pornodrama

En todo caso, cuando un tema es altamente controvertido -y cualquier cuestión sobre el sexo lo es—, uno no puede esperar decir la verdad. Sólo puede mostrar cómo llegó a sostener la opinión que sostiene. Sólo puede darle a su auditorio la posibilidad de sacar sus propias conclusiones al observar las limitaciones, los prejuicios, las peculiaridades de quien está hablando. Virginia Woolf

¿Desde qué lugar, si no el de la cultura en la que uno está inmerso, leer la obra? ¿De qué modo se representa nuestra mirada de la sexualidad, y de qué forma se construyen las prácticas de ella?

Pornodrama se nos presenta como un juego erótico intelectual.

Como dice, Alejandro Casavalle, su director: La pornografía representada en el teatro puede producir empacho, cansancio o simplemente sirve para reflexionar.

El relato se construye en dos niveles: lo actuado en escena y lo que, simultáneamente, registra la cámara que filma y fotografía. La filmación genera un texto propio, más sugestivo, en este caso, que el lenguaje verbal. De esta manera compone otro relato, lleno de imágenes poéticas y de mayor profundidad.

Cuatro actores son partícipes de una estructura circular de sumisión aunque por distintas razones: poder, sexo, dinero, miedo, comodidad o todas juntas. Todo vale para obtener lo que cada uno busca. Todo será jugado al límite pero desde distintos lugares.

Los cuerpos en el escenario de Noralí, Sofía, Ernesto y Ricardo representan el puro estado del deseo. Están atravesados por significantes culturales y se convierten en símbolos y en marcas de nuestra educación.

Antes de entrar a la sala el espectador puede ver un cartel que advierte sobre la existencia de Sexo explícito.
El ritual comienza.

Todos nos convertimos en voyeurs con una fuerte expectativa erótica. El público puede sentir pudor, rechazo, o simplemente gozar por participar de esta ceremonia.

También, miedo de perder la distancia. De esta manera, la experiencia del cuerpo propio, junto con la imaginación, completan las lecturas posibles. Cada uno puede continuar, reproducir o completar las imágenes que ve.

Después de todo, como dice Theodor Schroeder: ".. la obscenidad no se encuentra en ningún libro ni representación alguna, sino que supone una cualidad de la mente que lee o mira”

Son destacables los trabajos de Fernando Camozzi en la operación y diseño de video; y el de la actriz Carolina Refusta, de una melancólica belleza